domingo, 29 de enero de 2017

Pintamos

Pintamos Hojas



Pintamos Ventanas







Pintamos Suelos

Pintamos Reflejos

Pintamos telas, manos, caras...

Pintamos...

Soy como tú...a veces no tengo paciencia

Ayer una madre conocida a la que hacía tiempo que no veía me preguntó si seguía en casa con mis hij@s y le dije que sí.

Mi respuesta fue más menos así:

 seguimos a ratos en casa...a ratos fuera...a ratos solos... a ratos acompañados...Más menos al gusto del consumid@r.

Ella me dijo:
- "Yo no podría. No tengo paciencia".

Me quede un rato callada... pero esta vez no me callé mucho...Me salió de dentro de las vísceras:

- "Yo tampoco tengo paciencia.
Yo también  gruño, si eso quieres decir...
Mis hij@s gruñen, mi marido gruñe, yo gruño y tod@s nos gruñim@s"

Se me ocurre conjugar ese verbo...el verbo gruñir y dejarlo aquí bien claro:



YO gruño
Tú gruñes
Él/Ella gruñe
Nosotr@s gruñimos
Vosotr@s gruñís
Ell@s gruñen.

Yo te gruño
Tú me gruñes

Nosotr@s nos gruñimos
Vosotr@s os gruñís
Ell@s se gruñen

Me encantan mis hij@s y me encanta vivir la vida a su lado y no la cambio por nada ...pero...

yo también me enfado
Yo también  pierdo los nervios y me escucho diciendo palabras que no quiero decir.

Yo también me enfado cuando se pelean... cuando se gritan... cuando me gritan...cuando me dicen palabras que no me gustan o me ponen caras de me importas un pito.

Yo también me enfado cuando me chillan o cuando estoy cansada y no se me da tan bien eso de tener paciencia.

En fin...esto es sólo una reflexión para decir que las familias que educamos en casa también  perdemos los nervios... que a veces parece que eso no puede ser posible si elijes esta forma de vida...

También nos ocurre algún rato que  las cosas parecen "horribles":

 los niñ@s gritan , se pegan, o se quieren pegar, todos chillamos, todos nos miramos con cara de pocos amigos o como si fuéramos unos pistoleros del lejano oeste....nos miramos con miradas que cortan el hielo...

SI...al menos en mi casa si nos enfadamos y...SI... a veces nos gruñimos y  SI...no siempre tenemos paciencia.

Y por otro lado quiero que quede claro también el verbo

YO amo
tú amas
Él/Ella ama
Nosotr@s amamos
Vosotr@s amáis
Ell@s aman

y el verbo

YO te amo
Tú me amas
Nosotro@s nos amamos
Vosotr@s os amáis
Ell@s se aman

Y es que amo y aprendo, me equivoco y aprendo y no siempre tengo paciencia y aprendo.







sábado, 28 de enero de 2017

Tener tiempo


"Si fuera a la escuela no tendría tiempo para hacer todo lo que quiero hacer". Lo dijo mi hijo, Damián, cuando tenía 5 o 6 años. Le habían preguntado si no le gustaría ir, si no se sentía solo (yo creo que lo que querían decir era si no se sentía "bicho raro").

Pero lo cierto es que nunca se ha sentido así. Ni solo, ni raro, ni que se estaba perdiendo algo importante. Siempre ha sido la envidia de sus amigos. Más de una vez nos han dicho "ojalá mis padres me dejaran no ir al colegio". Incluso una vez una niña me pidió, muy formalmente, que hablara con su madre para que la sacara del cole.

A mi me alegra que mi hijo sea consciente de lo afortunado que es por poder decidir a qué dedica su tiempo; que se haga responsable de su propia vida desde pequeño pero, sobre todo, que se de cuenta de ello.

Christopher Paolini decía que había tenido mucha suerte de ser educado en casa en Alaska, donde le tocó pasar muchas horas a solas y en el interior. No podía ir al parque, como suelen hacer los niños en otros lugares. Tuvo mucho tiempo para aburrirse, para reflexionar, para leer y ver películas, para estar consigo mismo. ¡Conocerse! ¿Acaso no es esa la clave de una vida plena? Entre los 14 y los 16 años, Paolini estuvo encerrado en su habitación y sólo salía para comer y para hacer una hora de deporte al día. Estaba escribiendo una novela. La novela se tituló Eragon. El resto, creo que ya lo conocéis (y si no, para eso está Google).

A Paolini le interesaban el cine y las novelas fantásticos. A mi hijo le interesan el cine (en general) y los videojuegos. Los dos disponen del tiempo y de la libertad necesarios para cultivar esos intereses.







Ayer por la noche me mandó un email (mi hijo, no Paolini, que no me conoce). Decía:

Hola, he visto este vídeo y me ha gustado lo que dice, así que te lo mando para que le eches un vistazo.

 



Si a vosotros también os interesa el tema, si vuestros hijos quieren ser gamers o youtubers y a vosotros os entra urticaria sólo de pensarlo, os recomiendo que leáis este libro  (y después se lo regaláis a vuestros hijos).

De nada.




domingo, 22 de enero de 2017

Edad de hielo y de sueños olvidados




Estos días hemos tenido nuestros escarceos con las pinturas rupestres.
-La gente cree que eran tontos, pero eran iguales que nosotros.
-¿Y tú por qué crees que pintaban en las cuevas, mi ecopédico hijo?
-Son galerías, como una galería, como un museo.
-¿Y por qué pintaban las mejores en el fondo de la cueva, en un lugar oscuro y difícil de llegar?
-Para guardarlas mejor, para protegerlas.
-Esto lo pongo en el blog, porque creo que no se lo había oído a nadie.
-¿Jugamos a que es una película?
-Vale.


sábado, 21 de enero de 2017

VIAJAR Y LA NATURALEZA - A Sorian Love Story. :)

 
Voy a ser indulgente aquí, evocar con lirismo y pavonearme con algunas de las cosas maravillosas que hemos visto y aprendido a lo largo de los años, simplemente por tener la suerte de aprovechar la casa familiar en Soria con regularidad. Por supuesto, estas experiencias fabulosas se puede tener en cualquier parte de España, pero nuestras escapadas de la ciudad han sido a la preciosa provincia de Soria. Siendo australiana, siempre me ha impresionado la riqueza de los paisajes y la historia de España y Soria es excepcional en este aspecto. Australia es enorme y tiene algunas de las mejores playas y horizontes interminables en el mundo, pero España es una joyita de país que parece tener todo comprimido en una esquina de Europa.

Abajo: los espectaculares paisajes y sierras de Soria - muchos kilómetros hemos andado entre águilas y vistas impresionantes.
 
Soria tiene yacimientos arqueológicos, petrográficos e icnitas prehistóricas, excavaciones romanas y celtiberas, fortalezas árabes, castillos cristianos, iglesias románicas, palacios renacentistas, majestuosas montañas caliza acribilladas con fósiles de mares tropicales, cañones y lagos glaciales, fiestas vistosas, setas y trufas deliciosas y una generosidad de frutos secos y bayas para recoger. Hay pueblos históricos y pueblos abandonados de adobe debilitado los cuales parecen ser una extensión de la tierra roja alrededor y los techos derrumbados revelando sus esqueletos de madera. Viejos arrugados viven en soledad bajo la sombra de la excesiva iglesia románica y tienden la ropa entre las fachadas antiguas o al lado del lavadero.
 
Arriba: castillos para aprender sobre las conquistas y guerras interminables entre los cristianos y los moros. Gormáz, Berlanga de Duero, Ucero, Calatañazor, Caracena...por mencionar unos pocos.

Abajo: La arquitectura y arte del románico son las joyas de España y Soria tiene muchos ejemplos. También tiene una de las mejores columnas tornadas en el país - la de Caracena en la iglesia de San Pedro.

Simplemente estar entre la naturaleza nos ha dado la oportunidad de disfrutar caminatas largas al aire fresco, hacer barbacoas en pinares, experimentar la lluvia y las tormentas (ambas poco comunes en Madrid), disfrutar de la estufa de leña y robles coloreados en otoño y estudiar la abundancia de insectos y flores silvestres en verano, visitar mercados medievales, bañarnos en lagos y embalses, paseos en bici por caminos y carreteras vacías lindadas de girasoles y cereales, buscar fósiles de conchas que datan del período jurásico cuando la mayoría de España estaba cubierta de mares tropicales. Las mañanas heladas, el olor del humo de la leña en las chimeneas, los largos paseos en paisajes naturales de acantilados espectaculares, y la lista podría continuar. En lugar de eso, os dejo con unas fotos que hablan más que las palabras. (Otra vez me he pasado con las fotos....) 
Arriba: barbacoas entre pinares y robledos y cuando hace mucho frío, en los refugios con chimenea. La barbacoa es una favorita de JC que le gusta mucho aprovechar las brasas para asar sus pimientos. :) También disfrutamos leyendo, cortando leña o haciendo algo de arte con materiales naturales.

Abajo: níscalos, tomillo, parasoles, seta de cardo, nueces, almendras, moras y bellotas son algunos de los alimentos silvestres que nos encanta recoger a finales de verano y otoño. 
Arriba: los colores de las hojas de los robles, chopos y hayas hacen que la mejor estación del año sea otoño. Buena temperatura durante el día, y fresquito para disfrutar de la estufa por las noches... sol, tormentas y lluvia, setas....precioso. 

Abajo: hemos participado en la feria de la trufa donde puedes ver cómo las buscan/cultivan y luego cómo las preparan. Compramos un trocito y Adri me ayudaba preparar platos durante una semana con la trufa.
 
Arriba: el verano también tiene su encanto con baños en los embalses y ríos, paseos en bici con sus amigos del pueblo, y sobre todo, para el estudio de los insectos.
 
Abajo: con el microscopio digital, hemos visto microbios del río, patas y alas de insectos muertos e incluso una hormiga en su estado pupal. Hemos hecho experimentos para ver qué comida prefieren las hormigas y como trabajan en equipo para conseguir la comida y hemos visto una colonia entera llevar sus pupas mucha distancia por largos caminos por razones desconocidas.
Arriba: un experimento para recoger insectos para estudiar - poner comida en una jarra, escavar un hueco en el suelo y meter la jarra, cubierta un poco con hojas, y dejar durante la noche. Pueden entrar pero no pueden salir por el cristal.

Abajo: los insectos son mis favoritos - me encanta verlos, fotografiarlos, dibujarlos y estudiarlos.

Arriba: Soria también tiene mucha historia de los pueblos antiguos como los celtibéricos y los romanos. La Villa romana La Dehesa en Cuevas de Soria fue excavada en 1928, data del siglo IV y tiene unos yacimientos impresionantes de mosaicos y habitaciones termales. En Numancia se encuentra reconstrucciones de viviendas celtibéricas y molinos de mano que usaban para moler el grano. Fiestas recrean las confrontaciones y conflictos entre los nativos celtibéricos y los romanos.
 
Abajo: Y mucho antes de los primeros pueblos había dinosaurios y hay mucho que ver y aprender en la Ruta de las Icnitas de las Tierras Altas - una zona imprescindible para los fans de los dinos. Aprendimos mucho sobre las tierras sorianas durante esos tiempos y Adri tomaba fotos de sus propios dinosaurios recreando icnitas en el barro, luego puso todo lo aprendido en un lapbook muy chulo.
 
 
Arriba: otra de nuestras actividades favoritas es buscar fósiles. Desde que hemos aprendido mas de las rocas y sus propiedades, hemos sido mas conscientes de donde se encuentran los fósiles y como reconocerlos. Y hay muchos, especialmente en la Sierra de Inodejo, cerca de nuestro pueblo, y por los campos arados llenos de piedra caliza. Huesos y cuernos de animales muertos son cada vez mas difíciles de encontrar porque los granjeros ya no pueden dejar los cadáveres en el campo.

Abajo: aprendimos de las casas cuevas de San Esteban de Gormáz donde llevan siglos guardando el vino. Hablamos con una familia que nos dejaron bajar para echar un vistazo.

Arriba: Los pueblos abandonados o semi abandonados abundan en Soria. En algunos, los únicos que se encuentran entre los escombros son pastores o granjeros que guardan sus máquinas y herramientas.

Abajo: Semana Santa es muy colorida en la ciudad y en verano siempre hay alguna fiesta en los pueblos.

 
Arriba: lavaderos son una cosa del pasado, pero de vez en cuando se encuentra uno usado por alguien. Esta señora no dijo que prefiere lavar las sábanas en el lavadero porque le gusta mas el olor del agua y sol. Solo se puede imaginar la dureza de las mujeres que lavaban la ropa durante los meses gélidos en este agua.

Abajo: encuentros con animales del campo. Y un pajarito muerto que se había caído de su nido. :(
 
Abajo: Adri ha aprendido a conducir por los caminos del campo de Soria. Otras fotos - un mini microscopio para ver los fósiles, un escarabajo enorme, una visita al mielero local para ver como fabrica su miel. Y las tremendas escarchas del invierno.

 
 
Siento pena por las familias y los niños en particular que nunca o pocas veces tienen la oportunidad de viajar o pasar tiempo en la naturaleza. Nos da experiencias imprescindibles para el crecimiento personal y reconocimiento de nuestra historia y realmente es la mejor forma de aprender! J  

lunes, 9 de enero de 2017

En unos días publicaré algo de lo que hemos estado haciendo Dío y sus padres. Pero quería dejar dicho algo para algún lector que caiga aquí y busque razones para educar en casa.
La escuela puede ser óptima para muchos niños, quizás para la mayoría. Si no, seguramente no seguiría existiendo. Pero todos tenemos derecho a tomar las riendas de nuestras propias vidas. Al igual que no trataríamos de obligar a nuestro vecino a seguir nuestro plan educativo, nuestro vecino no tiene derecho a decirnos qué plan educativo tiene que seguir nuestro hijo. Cualquier persona en su sano juicio sabe que una coacción así sería un delito. Si además tratásemos de obligar a nuestros vecinos a entregarnos a sus hijos durante la mitad de los días de su infancia, seríamos acusados de retención ilegal y secuestro, como poco.
Hay mucha gente que piensa que el tamaño del Estado cambia esta situación. Otros opinamos que el comportamiento público debe seguir los mismos principios que el comportamiento privado, y que el hecho de que sea la comunidad de vecinos, o el barrio, o el Estado, o la Unión Europea, o la ONU quienes pretenden forzarnos, no cambia la situación. Hay principios de concordia y principios de sometimiento. En el mundo hay respeto y hay abuso.
Yo no creo que el Estado español sea un ente malvado, ni que la sociedad de la que somos parte esté dominada por la imposición al prójimo. Ante la educación doméstica, percibo interés, aprobación, respeto o indiferencia, y casi nunca reprobación. El estamento público tampoco nos amenaza con cárcel ni destierro, nos deja bastante tranquilos y pone sus enormes fuerzas en la lucha constante contra peligros reales.
Sin embargo, quisiéramos que, en base al respeto mutuo, reconociera por Ley el derecho fundamental a la educación de nuestros hijos, tal cual reconocen muchos de los países de nuestro entorno.
De modo que si a nuestros hijos les imponen una religión,un idioma, una ideología política o una dieta de las que discrepamos, sin permitir otra opción, les podamos sacar de la instrucción ajena y guiarles según la propia.
De modo que si padecen los males de una socialización forzada, el abuso, la humillación y la burla, podamos hacer legalmente lo que podemos hacer por derecho natural: ejercer de padres y sacarles del infierno.
Y de modo que si discrepamos de la idea totalitaria de que los hijos son de la comunidad y no de sus familias, podamos todos, quienes queramos, ejercer nuestra discrepancia, y educar a nuestros hijos sin temor.
Estoy seguro de que nuestra sociedad puede reconocer este derecho, mayoritariamente.  Para lograrlo, invito al lector interesado a ejercerlo, y hacerlo ver a los demás, hasta ser suficientes.
Está en nuestra mano.
Antonio Soria, padre de Dío, Madrid capital.

miércoles, 4 de enero de 2017

COCINANDO O ALGO ASÍ...

A mis hijos les encanta cocinar, pero hay un problema, que a mí no. Me he propuesto ponerme con ellos y la verdad es que veo que me tengo que esforzar mucho, pero es tan bonito verles hacer  sus comidas. Además se las ingenian estupendamente para no llorar si cortan cebolla. También es muy útil que se impliquen en la cocina porque uno de mis hijos no le gusta casi nada comer  y si hay novedades o productos que se salen de lo de siempre, ni los prueba tal hacerlos el, toca los alimentos, los prueba y se lo come, porque como lo ha h cho el.... El pequeño esta en plan de no querer ni leer ni escribir, solo lo estrictamente necesario y para animarle también, buscamos recetas en internet y compré un cuaderno de recetas donde va escribiendo.No tenemos taller de cocina como tal, simplemente les aviso de que voy a cocinar y si me pueden dar ideas de que hacer o si me quieren ayudar. Unas veces les apetece y otras no.  Estoy contenta porque son muchos los avances que estamos notando, tendría que estar incluido en el currículum escolar, pero bueno, ese es otro tema.

Os pasó algunas fotos.